La provoleta es uno de esos manjares únicos del asado argentino. Es provolone semicurado, cortado en rodajas gruesas y puesto directamente sobre la parrilla o en sartén de hierro, hasta que se derrite por dentro y forma una costra dorada por fuera. Se come con chimichurri, con pan, o sola, mientras se espera que la carne esté lista.
Provoleta a la parrilla
Queso provolone grillado con orégano y ají molido, servido burbujeante y dorado. La entrada estrella de todo asado argentino.
- 400 g queso provolone , semicurado, en una pieza o dos rodajas de 2 cm de grosor
- 1 cdita orégano seco
- ½ cdita ají molido
- c/n aceite de oliva , un hilo
- c/n chimichurri , para acompañar, a gusto
Preparación
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Sacás el queso de la heladera 20-30 minutos antes de cocinarlo para que llegue a temperatura ambiente. Cortás en rodajas de unos 2 cm de espesor si no lo compraste ya cortado.
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Preparás la parrilla o sartén de hierro: tiene que estar bien caliente. En sartén de hierro, calentás a fuego medio-alto sin nada de grasa.
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Colocás el queso directamente sobre la parrilla o sartén. Espolvoreás con orégano y ají molido. Cocinás sin mover hasta que se forme una costra dorada y veas que los bordes empiezan a burbujear y derretirse.
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Con mucho cuidado (el queso está muy blando), das vuelta con una espátula ancha. Cocinás del otro lado hasta que esté dorado también.
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Pasás inmediatamente a un plato o tabla de madera. Regás con un hilo de aceite de oliva. Servís al instante con chimichurri y pan de campo.
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